Tuesday, February 14, 2012
Hablando de Canadá

Hablando de Canadá
Al leer el texto de Eugenio Figueroa, no solo recordé la gran aceptación hacia migrantes y minorías que encontré en Toronto. También recordé que en Mississauga una ciudad muy cercana a Toronto, casi se podría decir que es uno de sus suburbios hay una alcaldesa digna de admiración por el ejemplo que nos da de integridad, honestidad y valor. Esta nonagenaria que ha gobernado por más de 30 años una ciudad que no tiene deudas, cuenta con una reserva de 700 millones de dólares y grandes planes para el futuro. Ella atribuye su éxito a que mantiene los impuestos bajos y oportunidades de trabajo
Hazel fue electa en 1978 con más del 90% de los votos, por supuesto a lo largo de 30 años su popularidad disminuyó y en 2010 solo obtuvo el 76% de aprobación.
Su ritmo de vida es para asombrar a cualquiera, ya que no solo cumple su labor en sus oficinas, si no que también realiza las labores del hogar y se da tiempo para actividades físicas.
Anexo dos artículos que nos dan otros dos puntos de vista sobre este huracán.
De Alcaldes y Mayorales 26 Oct 2010
Hazel el “huracán” McCallion tiene 89 años y ha ganado por duodécima vez la alcaldía de una de las ciudades más grandes e importantes de todo Canadá, Mississauga. Fue electa por vez primera en 1978 y en las dos últimas elecciones antes de esta el 92 por ciento de los electores votaron por ella.
En los últimos años fue acusada de conflicto de intereses y según algunos expertos ha perdido seguidores… ¡Solo el 76 por ciento de los electores la eligieron esta vez! Se dice que quiso evitar que algunos miembros del gobierno de la ciudad fueran reelegidos pero no pudo lograrlo… ¡Su poder no es absoluto! Y eso está muy bien.
Hazel ha dicho que estaba tan poco preocupada por esas acusaciones que no hizo ni pancartas o vallas para ser reelegida. En otras palabras, en Mississauga la gente vota por alguien que no se anuncia. Ella nunca prepara una “campaña electoral”, al preguntársele explica que su éxito se debe a que “trabaja duro”.
Cuando era alcalde principiante Mississauga sufrió el peor desastre de su historia. Un tren cargado de materiales químicos se descarriló y estalló en llamas lo que hizo que 240 mil personas fueran evacuadas de sus hogares en Noviembre de 1979. Hazel con un tobillo dislocado siguió trabajando hasta que el desastre fue superado.
Mississauga es una ciudad que no tiene deudas. Algunas personas que nacieron y han vivido en Mississauga toda su vida confiesan que el único alcalde que han conocido ha sido Hazel y no entienden cómo otras ciudades no funcionan tan bien.
Un sábado por la mañana en invierno vi bajarse sola de un carro en el parqueadero del Mall "Square One" a una ancianita que todo el mundo comenzó a saludar. Yo no sabía quién era pero mi hija sí, cuando su mirada se encontró con la de la niña, Paula articuló un tímido:
-Hi Hazel!
Y ella le respondió:
-Hi sweetie!
Hazel no acepta donaciones de políticos, a cambio pide que todas las donaciones sean a las instituciones que ayudan a los menos afortunados.
Hazel nació en Puerto Daniel, Québec en 1921. Su padre era el propietario de una empresa de pesca y enlatados, su madre construía casas y se ocupaba de la familia. http://juancamarino.blogspot.com/2010/10/de-alcaldes-y-mayorales.html
Hazel McCallion, una nonagenaria en el poder 7 Mar 2011
Luego de ser alcalde por más de 30 años, descubrió que el secreto para tener éxito es equilibrar el sacrificio profesional y el tiempo dedicado a la familia
Hazel McCallion ha sido alcalde de la ciudad de Mississauga en Canadá por más de 30 años. Actualmente tiene 90 años y le faltan todavía un par más para terminar su periodo.
Ha sido testigo e impulsora del crecimiento de su urbe y del cambio social y cultural de las mujeres en la política y en la vida familiar.
Cuando terminó “High School” estudió secretariado, luego fue transferida a Toronto por la sucursal canadienses de Kellogs. Se casó con Sam McCallion y tuvo tres hijos, Peter, Paul y Linda. Tiene una nieta, Erika. Antes de ser alcalde los McCallion fundaron un periódico. En 1997 quedó viuda.
Personalmente se ocupa de todas las tareas en su casa, hace la limpieza, las compras y hasta regaña a uno de sus hijos que a pesar de ser de mediana edad aún sale de las habitaciones y deja la luz encendida.
No todos los días se encuentra un alcalde que además de ser mujer tiene 89 años, añádale que ha conservado su puesto por 32 años y que como solía jugar “Hockey” en Montreal en la década del 30 todavía carga en el maletero de su carro ¡un par de patines! Por si acaso un jueguito se presenta.
Su receta personal para el éxito es el equilibrio entre la vida profesional y el desempeño personal.
¿Cómo se administra una ciudad por tanto tiempo?
— Me doy cuenta de que soy algo así como una anomalía en el mundo político, en el que la mayoría de los individuos elegidos no disfrutan de esta longevidad y sólo puedo suponer que los ciudadanos de Mississauga están satisfechos con la forma en la que he dirigido la ciudad en estos años.
Ha sido un placer para mí ser testigo de la transformación de nuestra metrópoli de ser una pequeña comunidad dormitorio a ser una de las seis más grandes en Canadá, algo de lo que estoy muy orgullosa.
¿Cuál es el cambio más impactante que ha visto en estos años?
— Creo que uno de los cambios más interesantes ha sido el desarrollo del corazón de nuestra ciudad. Lo que una vez fue un campo agrícola, ahora es hogar de miles de residentes. Nuestro ayuntamiento y nuestra plaza cívica, una vez terminada a finales de este año, se convertirá en un maravilloso nuevo espacio de entretenimiento para nuestros residentes y turistas.
¿Cuál es la receta para un buen Gobierno?
— Mi receta para un buen Gobierno es simple: proveer a los ciudadanos de los servicios que necesitan a un precio razonable y operar al Gobierno de la manera más transparente y responsable.
¿Cómo ha cambiado el papel de las mujeres en la política en estos 30 años?
— Creo que ha cambiado dramáticamente. Primero que nada, creo que hay mujeres en la política en todos los niveles y considero que es bueno. Siento que las féminas dan cierta humanidad y conciencia y hacen a la sociedad más sensible a cuestiones como la pobreza, educación, salud y derechos de los niños. Aunque las mujeres aportan mucho a la arena política, no abogo por tener más mujeres en este terreno sólo porque sí; necesitamos calidad, no cantidad.
El poder y la familia
Hazel McCallion ha estado al frente de la ciudad, pero también dirige una familia.
¿Cómo se le hace para ser una mujer exitosa y una buena madre?
— Creo que la respuesta es el equilibrio. Debes trabajar duro, claro, para ser exitosa en cualquier carrera y a veces hay que hacer sacrificios, pero también necesitas darte cuenta que la familia es importante y tienes que tomarte el tiempo para estar con ella. Creo que nuestras relaciones personales y hacer las cosas que nos llenan individual y espiritualmente es lo que realmente alimenta el alma humana.
¿Puede ver a una mujer como presidente de un país como Estados Unidos?
— Sí, definitivamente, puedo imaginarlo, pero creo que la competencia y la habilidad no tienen género. http://www.publimetro.com.mx/noticias/hazel-mccallion-una-nonagenaria-en-el-poder/pkcg!b3XswX6ycwrKd7e4SGWtA/
También pueden ver el video RMR: Welcome to Mississauga http://www.youtube.com/watch?v=fY79KbCptTo